La Fiesta del Cordero apenas es noticia

Este fin de semana los musulmanes han celebrado el  Aid el adha o Aid el kebir: conocido como la Pascua del Sacrificio la Fiesta del Cordero; con la fiesta del final del mes de Ramadán, una de las dos fiestas mayores del islam. En el calendario lunar islámico, es el 10 del mes de la peregrinación, que este año coincide con el primero de septiembre en el calendario solar. Conmemora el sacrificio de Abraham, que el Corán sitúa en la Meca y afectando a Ismael. Y se celebra con una oración especial y el sacrificio de un cordero o un cabrito, del que se consume un tercio en la familia, se da otro tercio a familiares y amigos, así como el restante a los pobres. Muchos musulmanes estrenan ropa, se felicitan, se visitan… como corresponde a una fiesta grande. Dentro de España, es jornada festiva no laborable en Ceuta y Melilla, cuyas calles se engalanan con iluminación. Fuera, queda muy en el ámbito de las familias y comunidades. Es fácil que varias comunidades se pongan de acuerdo para orar juntas en locales amplios, muchas veces instalaciones deportivas de titularidad municipal. Fuera de esos ámbitos, poco se ve.

La Fiesta del Cordero apenas es noticia. Estos últimos días, los telediarios muestran imágenes de la peregrinación a la Meca: sea por lo masivo, o por las restricciones impuestas a qataríes e iraníes a causa de los conflictos políticos entre Estados. Se encuentra algún artículo interesante sobre la acelerada transformación urbanística de la Meca, ciudad que pierde su fisonomía histórica para albergar y dar servicio a multitudes cada vez mayores, cuidando especialmente a quienes tienen más poder adquisitivo. Quizá pase desapercibida esta fiesta porque los atentados de Barcelona y Cambrils siguen coleando: se debate hasta qué punto se podrían haber evitado con intervenciones urbanísticas, cómo se está gestionando la información sobre los indicios que tenían las fuerzas de seguridad, o cómo se revisan los protocolos para la detección de la radicalización de personas musulmanas.

Podría ser noticia que las familias, asociaciones y comunidades inviten a no musulmanes a sumarse a la fiesta, siquiera a la comida. Como sería noticia que las diversas comunidades religiosas se feliciten recíprocamente las fiestas. Fue noticia que algunos políticos felicitaran el Ramadán a los musulmanes cuando nunca habían felicitado las Pascuas a los cristianos. Sería deseable que unos y otros grupos políticos, sociales, religiosos… aprendamos a alegrarnos con la alegría de los demás y a dolernos con sus penas.

Valdría la pena que una fiesta como la del Sacrificio sea ocasión de diálogo interreligioso: no solo para profundizar en el sentido del sacrificio de Abraham que damos judíos, cristianos y musulmanes, sino también porque este sacrificio puede iluminar mejor qué pasa con quienes pretenden que el asesinato de terceros y el suicidio de los mismos tenga que ver con un sacrificio religioso. Lo cierto es que el terrorismo cometido en nombre del islam da mucho que pensar y dialogar. Algo como lo que hizo el Movimiento Interreligioso de Sevilla cuando debatió y publicó el siguiente comunicado, con participación de la Comunidad Islámica Mezquita Ishbilia.

El Movimiento Interreligioso de Sevilla (MIS), que lleva más de veinte años manteniendo un diálogo de oración y conocimiento mutuos entre quienes adherirse a él, desea expresar su dolor y absoluto rechazo a los atentados terroristas acontecidos en Barcelona y Cambrils, a la vez que extiende su apoyo y afecto sincero a las víctimas físicas y psicológicas de estos execrables acontecimientos.

En la esencia de todas las religiones encontramos profundos puntos de conexión que han inspirado a los seres humanos a lo largo de la historia. Entre ellos, se encuentran el respeto a la vida, la contribución al progreso de las sociedades, el amor al prójimo y la compasión por todos los seres humanos. En este marco, cree que la manipulación de la religión para servir a fines ajenos a ella se encuentran entre los actos más aborrecibles que se puedan cometer. Tales comportamientos debilitan el tejido social, la confianza y los lazos de amistad entre los pueblos del mundo.

Combatir el fundamentalismo, el prejuicio religioso y los extremismos que han inspirado los trágicos ataques de Barcelona y Cambrils es una responsabilidad principal de las religiones. También es responsabilidad de las religiones combatir las reacciones a estos hechos que conduce a ataques gratuitos a las personas de la nacionalidad o religión que dicen profesar los terroristas.

Por ello, a través de este comunicado, además de manifestar nuestro total rechazo a este tipo de actos, expresar nuestras condolencias a quienes se han visto afectados y agradecer el esfuerzo de tantas personas para mitigar tanto daño causado y detener a los culpables, el MIS expresa su deseo de colaborar en el ámbito de su actividad a la búsqueda de soluciones a medio y largo plazo para este problema del fundamentalismo.

Asimismo, ofrece sus actos de oración y silencios compartidos por el consuelo de las víctimas de estos trágicos sucesos confiando en que también fortalecerán a las Autoridades y Fuerzas de Seguridad en su difícil tarea. Convocaremos un acto público de silencio lo antes posible.

Merece la pena seguir pensando, seguir dialogando, seguir compartiendo vida.

Josep Buades Fuster SJ