Lo ocurrido en el CIE de Aluche es una consecuencia lógica del funcionamiento del sistema de internamiento de extranjeros

Los CIE no responden a los objetivos para los que fueron creados; la privación de libertad y el menoscabo de derechos parecen su única finalidad
En relación con los incidentes del pasado martes, en el que un grupo de internos en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Madrid – Aluche permaneció durante casi 11 horas en las azoteas del CIE, el Servicio Jesuita a Migrantes considera que es una consecuencia lógica de la propia configuración del CIE de Madrid, así como del propio sistema de internamiento previsto en el ordenamiento jurídico español.cie-aluche
Con independencia de que consideremos legítimo que personas que han iniciado un proyecto migratorio puedan desarrollarlo en una situación de libertad, constatamos que los CIE ni siquiera responden a los objetivos con la que fueron creados,  convirtiéndose en espacios en los que la privación de libertad y el menoscabo de otros derechos parecen ser la única finalidad en sí misma.
Durante 2015, el 59% de las personas que fueron internadas en España no fue repatriado, lo que refleja la ineficacia de una medida tan aflictiva y onerosa como el internamiento. A ello se une la realidad de las personas vulnerables y vulnerabilizadas en los propios CIE que descubren las visitas que realiza el SJM: menores, potenciales merecedores de protección internacional, víctimas de trata de seres humanos, personas enfermas, personas a quien nadie visita, etc.
Pero si la restricción de derechos en los CIE supera incluso las propias previsiones legales, no es menos cierto que las condiciones en las que estas dependencias se encuentran, tampoco alcanzan unos estándares adecuados a los servicios públicos del siglo XXI. El carácter estructuralmente penitenciario de los CIE, la ausencia de actividades de todo tipo, la carencia de personal especializado, la inexistencia de un régimen interior homogéneo en los CIE, etc., conforman un panorama que contribuye a la generación de incidentes como los acontecidos.
Existen otras alternativas a la figura del internamiento. Alternativas que vienen implementándose en países con larga trayectoria migratoria como Francia, Bélgica o Australia, y que no pasan por el ingreso en centros de detención, sino por el uso de medidas más acordes con la dignidad de la persona. Instamos a que la Administración española explore otras alternativas, reales y más respetuosas con los derechos, y que proceda al cierre de los CIE, ya que ello contribuirá a la consolidación de España como estado de derecho.