Qué buen poso deja el Día de Claver

El Día de Claver nos deja un buen poso, jornada de compartir con sencillez y en un espacio abierto en el que diversas asociaciones, grupos de voluntarios, personas colaboradoras y amigas han hecho posible Acoger y Convivir, en esta sociedad cada vez más diversa.

Como todos los años, el Centro Arrupe ha acogido esta Fiesta intercultural ya tradicional en la que las personas migradas y sus organizaciones dan todo lo mejor para ofrecer parte de su cultura y sus experiencias aquí en Sevilla: música, bailes, tapas, proyectos, y sobre todo mesa compartida, al igual que la suma de muchas manos que han ofrecido tiempo y dedicación para que todo pudiera salir de la mejor manera posible.

Este año, destacamos la presencia de las personas que están en los diversos espacios de acogida:

Una familia sevillana que aunque numerosa, abrió las puertas de su casa para acoger a una familia, derivada del hospital  Virgen del Rocío, ellos estarán aproximadamente un mes antes de volver a Guatemala, con el más pequeño de tan solo 1 mes de vida.  Este encuentro desde la horizontalidad es posible gracias a la Red de Familias Acogedoras de la CVX en Sevilla que participa junto a la Asociación Claver en el programa de Hospitalidad. El objetivo fundamental es abrir la propia casa al encuentro de mujeres y sus familias en una acogida que va de 1 a 3 meses.  Esta experiencia se coordina con el equipo técnico de Claver SJM y otras entidades sociales.

Por otro lado, con 10 meses de andadura, el Piso Ítaca, acoge a dos mujeres y sus familias, que sueñan con poder llegar a la autonomía a partir de la regularización por arraigo y la posibilidad de un trabajo digno. Ellas han tenido un camino duro, marcado por violencias, pero permanecen sin perder la Esperanza y con la convicción de que es posible una vida mejor. Estas mujeres siguen formándose y participan también en el espacio Transformadoras, de formación y empoderamiento,  junto a otras mujeres migradas. La Red de familias y un grupo de personas voluntarias apoyan la experiencia y van poco a poco construyendo la dimensión de comunidad de hospitalidad, que va más allá de ofrecer techo, sino de facilitar redes y vínculos con la sociedad de acogida, en clave de cercanía.

 

 

El autoempleo y emprendimiento viene siendo también una vía de inserción social, por ello, hemos cedido el espacio a a Yenenga, marca de telas, complementos y vestimenta muy creativa con tejidos de origen africano, algunos fabricados en telares, fuente de ingreso para las mujeres de Burkina Faso y sus familias. Este proyecto está siendo apoyado por Claver,  PE y C Global, y diversas personas colaboradoras, en la línea de apoyo y formación para el autoempleo.

Diversos países han estado presentes: España, Brasil, Perú, Camerún, Congo, Cuba, Paraguay, Ecuador, Guatemala, Senegal, Marruecos, Venezuela, Colombia, Nicaragua, Rumanía, El Salvador, Burkina Faso, Estados Unidos.

Como equipo de Claver agracedemos a todos los que han hecho posible este encuentro. Nos gustaría poder transmitiros todo lo que hay detrás, una jornada tan viva y con personas capaces de celebrar en medio de las tensiones y luchas por la superviviencia, en un nuevo contexto.  Personas con el deseo profundo de aportar capacidades y talento para construir una sociedad verdaderamente inclusiva. Otras que se han dejado tocar gracias a la acción voluntaria o que comparten misión en otros espacios y se han querido sumar, asociaciones de migrantes ya asentados en nuestra ciudad que hoy acogen a nuevas personas. Nosotros apostamos por Acoger y Convivir, confiados en que solo será posible con la implicación de todos. Tenéis las puertas abiertas.